La ceja del Rey

Tan exquisito como innecesario


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¡Fuerza y… error!

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En esta entrada continuamos con la labor de desvelar y comentar los errores históricos que aparecen en algunas películas. La película elegida es: Gladiator de Ridley Scott. Antes de nada, he de reconocer que es una de mis películas favoritas además de tener una de las mejores bandas sonoras del género. Es inevitable que me quede embobado cuando la ponen en la televisión. El hecho de que sea una película trepidante y entretenidísima no quita que tenga varios errores históricos; ya sea por exigencias del guión o por puro y simple desconocimiento. Lo cortés no quita lo valiente.

Empezamos:

1. Contexto histórico: según el comienzo de la película, nos encontramos en el año 180 D.C, bajo el gobierno del emperador Marco Aurelio. Este emperador existió además es cierto que tuvo un hijo de nombre Cómodo que sentía una pasión desenfrenada por el circo y la lucha con las fieras. Las malas lenguas comentan que su verdadero padre era un gladiador. Hasta aquí llegaron las semejanzas. Marco Aurelio nunca pensó “devolver” el poder al Senado ni volver a la República. La verdad histórica es menos espectacular: un día antes de morir en Viena, mientras luchaba contra los germanos, presentó a Cómodo como nuevo emperador a las tropas y se volvió a la cama.

¿Murió Cómodo en la arena del Circo mientras luchaba contra un gladiador? Ni mucho menos. La muerte de este pendenciero, poco escrupuloso y vividor personaje fue más normal para un emperador: murió envenenado por su amante cristiana.

2. Estrategia militar: la batalla inicial en la Germanía es trepidante pero un despropósito desde el punto de vista de estrategia militar. No se entiende que realices un movimiento envolvente por la retaguardia con caballería en una zona boscosa pues sería fácilmente neutralizada. Tampoco es muy lógico que utilices catapultas y ballestas, cual artillería moderna, para atacar a los desprotegidos germanos. Estos instrumentos se utilizaban, en la mayoria de los casos, para tomar fortalezas y fortificaciones. Por último, ¡Menudo desastre de infantería romana! Todos los soldados romanos desperdigados por el campo de batalla. No tiene mucho sentido pues la ventaja de la legión romana frente a sus oponentes es su lucha compacta y solidaria; con compañeros de refresco cerca y filas muy cerradas. En fin, no sé cómo ganaron esa batalla.

3. A lo largo de la película nos venden la idea de un senado romano como garante de la libertad e intereses del pueblo de Roma. ¡Menuda barbaridad! El Senado sólo representaba los intereses de los patricios terratenientes y de algunos caballeros venidos a más. Si existía alguna institución romana que defendiera los derechos del pueblo era el tribuno de la plebe. Recordad que en Roma no existía la democracia sólo, en sus mejores épocas, un equilibrio de poder.

4. Disparates varios:

– Un senador, que aparece en el film, comenta que Roma fue fundada como una república ¿Dónde estudió historia ese culto senador? Roma antes de ser un república fue una monarquía.

– Al encontrar Máximo a su mujer e hijos muertos (¿spoiler?), los entierra. ¡Error! Era costumbre entre los romanos no cristianos incinerar a sus cadáveres.

– Atravesar casi todo el Imperio, de Germanía a Mérida, en dos días y con dos caballos. sin comentarios.

Fuentes: libro historia de Roma del gran Indro Montanelli.

Foto: fuente www.dbcovers.com.

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¡Por Tutatis!

Asterix y Obelix al servicio de la reina

El otro día paseando por mi ciudad me encontré con este póster de la nueva película de Astérix y Obélix; casi me desmayo, de la impresión, al encontrar numerosos errores históricos en el mismo. Tras recuperarme del susto; al instante pensé compartir este juego, al estilo de busque las sietes diferencias, con los seguidores del blog.

Una aclaración: no desconozco al público que va dirigido esta clase de película y no voy a ser yo quien hable de la importancia de la educación en la juventud y todas esas mierdas. Mi crítica va dirigida a la simple pereza de los guionistas y en, cierto modo, su indecencia frente a la verdad de la realidad histórica.

En base a mis lecturas de este maravilloso cómic establezco que la época de vivencia de nuestros amigos galos estaba cercana al suceso histórico de la conquista de la Galia por parte de Julio César alrededor de los años 58 y 51 A.C.

Ya es hora de que nos gotee gustosos los colmillos:

1. Observo asombrado como en el cartel de la película aparecen algo parecido a vikingos. ¿Vikingos en el siglo I A.C? Los vikingos no llegan hasta las costas de la actual Gran Bretaña hasta finales del siglo VIII D.C. Así que estos supuestos vikingos llegaron con casi 900 años de adelanto.

2. Estos “proto-vikingos” llevan en su cabeza sendos cascos con dos impresionantes cuernos cada uno. Es un error bastante frecuente referenciar a los vikingos con este tipo de cascos pero es mentira. Los vikingos nunca llevaron esta clase de “sombreros” con cuernos. Todo empezó con una opera de cierto éxito que asimiló esta indumentaria con mis pobres vikingos.

3. En el fondo de este cómico póster, se puede apreciar la bandera de Gran Bretaña, la Union Jack. Esta preciosa bandera es resultado de la unión de los santos patronos de Inglaterra, Escocia e Irlanda del Norte que junto con Gales forman el país conocido como Gran Bretaña. La versión definitiva de esta bandera no apareció hasta 1801. !Qué visión de futuro de estos galos! Me gustaría saber qué clase de droga vertían en la pócima.

4. El remate de los despropósitos es ver a Catherine Deneuve como Reina de Gran Bretaña en el siglo I A.C. Sólo un dato: hasta el siglo X D.C. no surgió algo parecido al reino de Inglaterra y eso si somos muy optimistas con los cálculos.

5. A la izquierda de la veterana actriz francesa veo un personaje vistiendo un traje típico escoces y un ridículo gorro francés; debe ser el secundario gracioso de toda esta clase de películas. En la época de Julio César, el territorio hoy conocido como Escocia estaba habitado por los pictos (se pintaban el cuerpo de azul ante de las batallas) y los escotos. Os aseguro que estas tribus eran de todo menos graciosas y simpáticas. Así lo atestigua el Muro de Adriano.

¿Encontráis vosotros algún error histórico más? Espero vuestros comentarios.

Foto: página web de moviedick.com.