La ceja del Rey

Tan exquisito como innecesario


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Doble llave al sepulcro del Cid

La frase, de Joaquín Costa, que encabeza esta entrada, se refiere al daño que ha ocasionado el mito del Cid para maleinterpretar una de las épocas más interesantes y decisivas de la historia de Castilla: la Reconquista. Intentaremos, humildemente, lanzar un rayo de luz a través de la enumeración de varias mentiras bien asentadas sobre Rodrigo Díaz de Vivar: el Cid.

Empezamos:

El Cid1. Imagen del Cid como un gran benefactor del pueblo: mentira.

Que se lo digan a los musulmanes torturados, muerto de hambres, mutilados y ejecutados en el asedio que llevó a cabo el Cid en la ciudad de Valencia durante el año de 1093. Con este tipo de acciones, Rodrigo Díaz de Vivar no hacía mucho para ganarse su apelativo del Cid; proveniente de la palabra árabe sidi que significa señor.

2. Era un hombre hecho así mismo, que escaló socialmente desde la pobreza, a base de espadazos: otra mentira más.

Se crió en una rica familia aristocrática, con fuertes relaciones con la realeza castellana del momento. Un origen humilde del héroe del momento consigue que el pueblo se identifique más con el personaje.

3. Tras la muerte de Sancho II, el Cid tomó juramento al nuevo rey de Castilla, Alfonso VI, para comprobar que no tenía nada que ver en la muerte de su hermano; como queda plasmado en el Cantar del Mio Cid. Este pasaje literario no se ajusta a la cruda realidad.

El Cid pasó, tras la polémica muerte de Sancho II, nueve cómodos años en la corte del rey Alfonso VI. Así que, o sabía disimular muy bien frente a la corte o fue un pelota como él que más; tal vez las dos cosas.

4. Se trataba de un auténtico caballero cristiano a la imagen del Saladino musulmán: no exactamente.

Tras el “destierro” del Cid por parte del rey de Castilla, nuestro personaje se convierte en un paria y un mercenario que vende sus servicios al mejor postor. Entre los mejores pagadores de la época, se encontraban algunos dirigentes musulmanes de las taifas peninsulares; por ejemplo el rey Al-Muqtadir de la taifa de Zaragoza. Así que nuestro “adalid” de la cristiandad combatió bajo el estandarte de algunos reinos musulmanes.

5. Fue capaz de ganar una batalla después de muerto. Sin comentarios.

Espero que las autoridades laborales no se enteren de este fantasiosa hazaña o debemos trabajar, incluso, después de muertos.

Espero que con este tipo de relatos consiga transmitir la idea de una Reconquista más allá de buenos y malos, de cristianos contra musulmanes o de la civilización contra la barbarie. Sólo fue, en definitiva, la suma de varios relatos de unos hombres de su tiempo que forjó, queramos o no, nuestra propia historia.

Fuentes: Arsenio e Ignacio Escolar en el maravilloso libro “La nación inventada”.

Foto: estatua dedicada al Cid en Sevilla. Foto propia.


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Desmitificando la Reconquista española

Aznar disfrazado del Cid

Todas las naciones, en un momento u otro, han necesitado recurrir de mitos fundacionales para construir una justificación de su origen o de sus posteriores conquistas territoriales. Así, existen países que utilizan el recurso del “enviado”, como Francia que recurrió a la aparición de Juana de Arcos cual instrumento divino para luchar contra la ocupación británica de parte de su territorio. Otro ejemplo es Alemania con la utilización del personaje de Arminio como adalid de la lucha contra el imperialismo romano frente a los “pobres” pueblos germanos.

Así, España también tiene los suyos propios: la Reconquista, El Cid, Wilfredo el velloso, los jueces de Castilla, Pelayo, etc. En esta entrada nos centraremos en buscar algo de verdad en los mitos que fueron edificados alrededor del mal llamado proceso de Reconquista. Por otra parte, hemos de decir que gran parte de los mismos fueron construidos o agrandados durante la dictadura de Franco. Su objetivo estaba claro: buscar ciertas simetrías entre la Reconquista medieval y la sublevación militar del 36. Dentro de la paronoica mente del dictador los moros serían sustituidos por la otra España, esa parte de la población que no se encuadraban en su ideal patriotero.

Empezamos:

1. Durante mucho tiempo la Reconquista no se vendió como una guerra de religiones ni como un choque entre civilizaciones. Sólo al final, y dentro de la corriente europea de las Cruzadas, se asimilará la Reconquista como una lucha contra el islam. Así, la reconquista sólo consistía en un mero proceso de subsistencia política y económica de unos reinos frente a otros.

Una prueba de lo anterior es que tras la muerte de Fernando III, pasarán más de dos siglos y medios para la toma del reino de Granada. Era más rentable cobrar parias al rico reino Nazarí que la toma del último reducto musulmán en la península .

2. Los musulmanas, judíos y cristianos afincados en Al-Andalus eran igual de españoles que los pobladores de los reinos cristianos norteños. En este punto, alguien podría utilizar el argumento de que fueron los musulmanes quienes invadieron la península en el año 711. Pero también es igual de cierto que los visigodos no eran más que otros invasores que llegaron tras la decadencia del Imperio Romano. Dicha civilización, los barbaros más civilizados, no era más que una casta de dirigentes que sometieron a la mayoría de una población hispano-romana con la que tenían poco que ver; antes de la llegada de los “malvados” musulmanes. Ahora es más fácil de entender como los musulmanes conquistaron casi toda la península en pocos años.

3. No se trataba de una guerra continua; con campañas militares tradicionales sucesivas en el tiempo. La reconquista se configuraba, más bien, como una guerra de desgaste. Las campañas se hacían por oleadas, de forma intermitente. Así, al llegar el buen tiempo no había nada mejor que ir de razia cerca de la frontera.

Además son innumerables las batallas en que los cristianos se aliaban con los musulmanas para luchar contra otros cristianos y viceversa.

4. Al-Andalus no siempre fue una unidad estable, ni social ni políticamente. Así, recibieron dos invasiones musulmanas de Almorávides y Almohades. Civilizaciones musulmanas de corte extremista muy diferentes a la civilización musulmana generada en el sur de la península. Al-Andalus también fue conquistada en dos ocasiones.

Así que olvidarse de la rancia idea de una Reconquista como proceso de recuperación orgullosa de la Hispania romana y visigoda desde los territorios del norte frente a los musulmanes.

En otra ocasión, escribiré sobre los mitos que rodean al Cid. Pues merece toda una entrada.

Fuente: libro de Arsenio e Ignacio Escolar “La nación inventada”.

Foto: Aznar disfrazado del Cid. Fuente: http://fcruzbello.es


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¡Al rico castellano!

Kuchenmaistrey

Hoy el unicejo os va a explicar como cocinar una nueva lengua: el castellano. Una receta rica, rica y con fundamento:

Primero, cocemos una base de latín utilizada por gente bruta y poco culta. Es el ingrediente principal y se hace a base de personas rurales que pastorean más que cultivan pero que , por encima de todo, hacen la guerra.

Después en un bol aparte, sustituimos las diez consonantes del latín por sólo cinco pero con acentos de intensidad. Ahora ya es hora de echar, sin miedo, las preposiciones. En ningún caso, utilizar las complicadas declinaciones latinas.

Ahora echamos esta mezcla en la base del principio pero de forma bien ordenada: primero el sujeto, después el verbo y, al final, los complementos. Notarán que así es más fácil de digerir que el hipérbaton del latín literario.

Ya podemos dejar que repose pero sin olvidar añadir, cada poco tiempo, términos de origen vasco, palabras griegas y germanas. Cuando ya esté listo, se le añade una buena capa de palabras de origen árabe.

¡Listo!

Notarán en su boca sonidos fuertes y vibrantes, con erres casi impronunciables. Un sabor a sonidos que se generan como carraspeos en el fin de la garganta.

¡Buen provecho!

Dedicado a una amigaza que sería capaz de iniciar una guerra por una coma mal puesta.

Fuente: Arsenio e Ignacio Escolar en el libro “La nación inventada”.

Foto: fuente Wikipedia.


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¿Por qué a los madrileños se les llama gatos?

Madrid. Fiestas de San Isidro. Chulapos

El origen de este apodo proviene del momento de la conquista de Magerit, la actual Madrid, a los musulmanes por parte del Rey cristiano Alfonso VI a finales del siglo XI.

En esa época, Madrid estaba lejos de ser la cosmopolita ciudad de la actualidad. Era una simple fortaleza ubicada en los actuales terrenos del Palacio Real. La manera que se le ocurrió al Rey de tomar la fortaleza musulmana sería escalar las murallas de noche, matar a los centinelas y abrir las puertas situadas en la muralla. Así, cuentan que el Rey, viendo escalar a los intrépidos guerreros, comentó: “míralos, parecen gatos”.

Al final, se tomó la fortaleza por las tropas castellanaleonesas.

Fuente: libro “La Nación Inventada” de Arsenio e Ignacio Escolar.

Foto: Wikipedia.


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Así se construye una nación

Los Comuneros de Castilla en el Patíbulo

Nos encontramos en pleno proceso de “Reconquista” en la península ibérica por parte de los cristianos norteños frente a los habitantes de Al-Andalus. Ante las sucesivas conquistas de territorios a los musulmanes, los jerarcas del reino castellano tenían que solventar el problema de llenar de población estos nuevos territorios. Así se producen, a lo largo de los siglos, sucesivas repoblaciones, cada una con su carácter. Serán las características definitorias de estos movimientos migratorios las que marcarán la distribución de tierras y, en gran medida, el sistema político en la España futura.

1ª Repoblación sobre el siglo IX: se tratan de campesinos de los montes cantábricos que huyen de la prepotente nobleza asturleonesa y de los mozárabes (cristianos) que huyen, a su vez, de Al-Andalús. Este grupo heterogéneo de personas se instaran en los territorios adyacentes al río Duero. El proceso de ocupación sigue el principio jurídico tan común “del primero que llegué para él”. Estos primeros repobladores se organizan mediante una institución de carácter militar llamada Alfoz. El poder militar de los dirigentes de Al-Andalus es suficientemente fuerte aún. Ahora, los nuevos territorios dependen de un castillo gobernado por un tenente, cuya autoridad estaba subordinada al conde del lugar que debía supuesta obediencia al rey de Castilla. Los ciudadanos, como vemos, no tenían nada que decir.

2ª Repoblación alrededor del siglo XI que se produce entre el Duero y el Sistema Central. Esta repoblación fue bastante diferente. Nacen las comunidades de villa y tierra, cada una de ellas, gobernadas por un concejo, elegido entre sus habitantes. Además las comunidades más importantes también tenían derecho a tener su propio fuero: documento donde se regula el régimen de libertades, impuestos y, en definitiva, toda su vida local. Su grado de autonomía llegaba incluso tener potestad en la administración de Justicia. Tal es el grado de libertad y autogobierno que algunos historiadores lo consideran auténticas repúblicas democráticas y populares.

3ª Repoblación a finales del siglo XI por tierras de las actuales Castilla-La Mancha y Extremadura. Volvemos a cambiar el signo de la ocupación. En este proceso migratorio se transmiten la mayoría de las tierras a los nobles y a los miembros de las ordenes militares nacionales. ¿Os empieza a sonar de algo?

4ª Repoblación, desde la primera mitad del siglo XIII hasta 1492 con la conquista total del Reino musulmán de Granada, en los territorios de las actuales Murcia y Andalucía. En esta última gran repoblación, grandes superficies de terrenos fueron adjudicados a las grandes casa nobles, la iglesia y las ordenes militares. A modo de ejemplo, el hermano de Fernando III recibió: 30.000 olivos, 120 almaizales de viña, higueras suficientes para recoger al año 1000 serás de higos, 50 casas, 12 molinos de aceites y 8 huertas además de 30 yugadas de tierra. Después nos quejamos de los actuales procesos privatizadores de los gobiernos.

En fin, con el paso del tiempo, el sueño de construir un Estado de ciudadanos más que de subditos se va desvaneciendo. Así, los pequeños islotes de libertad y autogobierno existentes en Castilla son liquidados por sucesivos reyes con el vaciado de poder de los concejos de las villas a favor de la burocracia nombrada y dependiente de la autoridad real. El último canto de libertad podría ser la Revolución Comunera durante el siglo XVI. Pero esa, es otra historia.

Así se construye una nación. Otra oportunidad pérdida de construir un país diferente.

Fuente: Libro “La Nación Inventada” de Arsenio e Ignacio Escolar.

Foto: “Los Comuneros Padilla, Bravo y Maldonado en el Patíbulo”, Antonio Gisbert, 1860. Wikipedia.


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Origen de la principal escisión del Islam

En nuestro entorno por el que nos desenvolvemos, con más o menos soltura, la idea de un cristianismo dividido en varias ramas como la apostólica romana, el protestantismo o la religión ortodoxa es bastante conocida y asumida. ¡Ya nos vale, tras 2.000 años de luchas!

Pero esta idea no está igual de extendida para el resto de las religiones. En el caso que nos ocupa, el Islam, desde nuestra perspectiva, nos encontraríamos con un grupo de fieles unidos y pertenecientes a una religión sin fisuras ni escisiones. Pero la realidad es muy diferente.

En esta entrada intentaremos dar una visión general del origen de la principal escisión del Islam (entre suníes y chiíes) además de un comentario sobre las características definitorias de estas dos ramas doctrinales.


Fragmento del Corán
La base de la ruptura es producto de la idea de quién debía ser el sucesor del Profeta Mahoma en la dirección y jefatura de los creyentes.

Mahoma, al morir no designo ningún sucesor ni dejó método alguno para su designación. De todos modos, la comunidad de creyentes designó a Abu Bakr (suegro del profeta) como Califa. Las funciones del Califa eran la dirección de la comunidad y la interpretación del Corán además de los dichos y actuaciones de Mahoma. Tras la muerte de este primer Califa le sucederían: Umar, Uthmán y Alí.

Alí, primo y yerno de Mahoma, fue acusado de la muerte del Califa anterior, Uthmán, por una parte de la comunidad musulmana entre los que se encontraba Muawiya, gobernador en Siria. En este estado de cosas, el enfrentamiento militar entre el Califa Alí y Muawiya fue inevitable. El combate se encontraba tremendamente igualado así que acordaron que fuera un comité de árbitros los encargados de decidir . Así, los árbitros decidieron que las reivindicaciones de Muawiya eran legítimas y que, por tanto, Alí debía renunciar al Califato. Ante esta situación, Muawiya fue proclamado Califa mientras que Alí trato de mantenerse como Califa en la parte del territorio que controlaba. Así, los seguidores de Alí (apartir de ahora chiíes) no reconocerían a los sucesores de la dinastia de Califas sucesores de Muawiya. Para los chiítas, los legitimos sucesores del Profeta eran los descendientes de Alí y Fátima (hija de Mahoma): desde Hassan y Husein en adelante.

A partir de esta escisión, originada por la idea de quién debía ser el sucesor de Mahoma, surgieron las desavenencias doctrinales. Así, para la comunidad chiíta el Califa no sólo debe realizar la función de dirección de los creyentes además tiene la capacidad de desvelar el contenido oculto del Corán y sus enseñanzas, por tanto, deben ser piedra angular para la creencia de la comunidad musulmana.

A su vez, el chiísmo se escindido en dos ramas: ismailitas y duodecimanos. Ruptura surgida por el seguimiento de diferentes líneas sucesoras de los Imanes.

Fuente: libro “Introducción a la historia del mundo islámico” de Bernabé López García y Fernando Bravo López. Además de la conferencia sobre Saladino de Mercedes García-Arernal.

Foto: fragmento del Corán. Wikipedia.


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La Secta de los Asesinos. ¿Posibles antecesores de al-Qaeda?

Desde los atentados del 2001, todos estamos familiarizados con los grupos terroristas de carácter yihadista. Sus motivaciones, su estructura orgánica, su financiación y sus objetivos son datos conocidos por aquellos lectores, más o menos, informados. Pero las diferentes expresiones de este movimiento terrorista, a lo largo de la Historia, no son tan conocidas.

En esta entrada, intentaremos dar a conocer a la Secta de los Asesinos o la Secta del Viejo de la Montaña; una de la sectas más temible de todos la Historia.

La Secta de los Asesinos fue creada por el persa Hasan as-Sabbah aproximadamente en el año 1090. Se trataba de un hombre sabio, con una vasta cultura y que pertenecía a la doctrina musulmana chiita. La religión musulmana, al igual que el cristianismo, tiene varías corrientes doctrinales; entre las más importantes se encuentran: la sunní y la chiita. En otro momento contaremos el origen, la demarcación geográfica y las principales diferencias entre las mismas.

Para explicar el origen de la secta tenemos la necesidad de esbozar el contexto del Oriente Medio del siglo XI. Así, a principios del siglo XI, la doctrina chiita era la predominante en toda la Asia musulmana: la dinastía fatimita y la boneyhida (ambas chiitas) controlaba Siria, Egipto y Persia. Pero dicho orden cambió a mediados del siglo; los selyúcidas, defensores de la doctrina sunní, conquistaron toda la región. Así, a finales de dicho siglo, el chiismo es una doctrina prohibida y perseguida excepto en Egipto, aún en manos de la dinastía fatimita.

Así, Hasan, hombre extremadamente fanático de la doctrina chiita, decide emprender un ambicioso plan: adentrarse en pleno corazón del imperio selyúcidas para boicotearlo y facilitar la llegada de una nueva edad de oro de los chiitas en la región.

El primer paso es asentarse en un emplazamiento inexpugnable, como centro de operaciones. Con tal objetivo, toma la fortaleza de Alamut en 1090, situado cerca del mar Caspio. No será hasta la llegada de los hordas mongolas, sobre mediados del siglo XIII, cuando la fortaleza caiga y sea destruida. El siguiente paso es hacerse con adeptos para su adoctrinamiento religioso así como entrenamiento físico. Entre las leyendas que rodea a esta secta se encuentra el curioso proceso de alineamiento que sufrían sus súbditos. Cuenta la leyenda que Hasan recogía jóvenes de las cercanías de Alamut, una vez en la fortaleza, los drogaba y los llevaba a una sala con jardines, riachuelos, abundante comida y con vírgenes, escenificando el paraíso mulsuman. Tras su corta estancia en este artificial paraíso, el viejo de la montaña les prometía la vuelta al mismo si realizaban una misión de martirio.

El principal instrumento de terror de la secta es el asesinato, de forma pública y notoria, de una determinada personalidad. Por medio del disfraz y de la infiltración los futuros suicidas se familiarizan con el lugar y el entorno de la futura victima y en el momento de mayor publicidad cometen el crimen, normalmente en la mezquita y en viernes al mediodía. El objetivo es doble: castigo de la victima y conseguir un acto propagandístico sobre el sacrificio de los adeptos.

¿Os suena de algo?

Por último, y como curiosidad, la voluntad de sacrificio por parte de los adeptos de esta secta no dejó de sorprender en dicha época. Así, como medio de explicación, se considero que los suicidas estaban drogados con hachís, lo que les valió el apodo de “hashashin” origen de nuestra palabra asesino.

Fuente: libros de Amin Maalouf “Las cruzadas vistas por los árabes” y “Samarcanda”.

Foto: miniatura persa anónima. Wikipedia.