La ceja del Rey

Tan exquisito como innecesario

La República Romana no era una democracia, segunda parte

1 comentario

Dejamos a mis queridos romanos estrenando una nueva forma de gobierno: la República. En este post intentaremos demostrar que los patricios y los caballeros (comerciantes e industriales con mucho dinero) eran los únicos que salían ganando con este cambio de régimen. Tres son las vertientes que vamos a utilizar para su demostración:

  • Política:

La monarquía fue sustituida por una serie de magistrados. La carrera política terminaba en el consulado, excepto si te llamas Sila o Julio César. Así, cada años se elegía a dos cónsules. Este medida no sólo evitaba la creación de una casta de tiranos, también impedía la realización de políticas a largo plazo. Por tanto, la posibilidad de cambiar el estado de las cosas se veía muy limitado.

El Senado aumentó tremendamente su ámbito de influencia, esta institución paso de ser un órgano consultivo a dirigir la República. Recuerdo que el Senado estaba formado únicamente por patricios y caballeros invitados a “la fiesta”.

Por último, en el comicio centuriado la votación se realizaba por clases, establecidas según el patrimonio, pero tras la reforma de Servio Tulio sólo con los votos de la primera, los ricos, se tumbaba el poder de decisión de las restantes cuatros clases.

  • Judicial:

Roma era un pueblo tremendamente supersticioso. Así que ninguna decisión política, judicial o religiosa importante tenía lugar sin la “interpretación” de los sacerdotes. ¿Quién podía formar parte de este colegio sacerdotal? ¡Bingo! Sólo los patricios tenían tal privilegio.

  • Económica:

Desde el poder, se promulgó  políticas tendentes a la potenciación de la tierra como eje de la economía romana en sustitución de la industria y el comercio. La principal consecuencia es la creación de una masa de personas libres en la ciudad, los esclavos trabajaban en las grandes zonas de cultivo, cada vez más dependientes de las ayudas del Estado y de los poderosos (¿os suena?). Por otra parte, los caballeros, con las promesas de ascender políticamente y socialmente, estaban totalmente domesticados al ritmo que marcaba el Senado.

Hay que reconocer que la perpetuación del sistema a favor de la clase dirigente parecía estar asegurado. Por fortuna, no tuvieron en cuenta todo. Así, la causa del fin de esta supremacía política, judicial y económica estaba en la propia raíz del sistema: el ansia de poder, la conquista de territorios y la guerra. El sistema, donde el único modo de ascender era por medio de una brillante carrera militar, necesitaba de una gran maquinaria guerrera y de un suministro continuo de personas dispuestas a morir por su ansía de poder.

Aún no estaba todo dicho.

En la próxima parte, y última, terminaré con esta serie de artículos sobre la fundación de la República en Roma. Lo prometo.

Fuentes: libro Historia de Roma de Indro Montanelli.

Foto: Cicerón hablando en el Senado.Wikipedia. Fresco realizado por Cessare Maccari en el Palazzo Madama entre 1882 y 1888.

Anuncios

Un pensamiento en “La República Romana no era una democracia, segunda parte

  1. El exito militar como opcion para mejorar la posicion social, puede explicar en parte la inigualable maquinaria de guerra romana que forjaria el mayor imperio de la antiguedad. Acertadisimo el estilo narrativo, que da luz clara a una parte de la historia de Roma menos conocida. Por favor no tardes mucho en escribir q queremos seguir aprendiendo Historia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s